La
granja Il Focolare está localizada en el interior de la Reserva Natural del Bajo Merse.
Esta Reserva, creada en 1996 con el objeto de preservar un ecosistema raro e intacto, se extiende en la región que une los valles del río Merse y de su afluente, el torrente Farma, a medio camino entre las Colinas Metalíferas y los bosques de la Maremma.
Este rico, incontaminado habitat natural acoge muchas clases de animales, como la nutria, y de árboles, como el haya de montaña, que se han vuelto bastante raros en otras regiones de Italia.
En el llano del río Merse es posible avistar el martin pescador y diversas clases de raros anfibios, como el sapo esmeraldino, y observar el vuelo de muchas aves rapaces, como el milano pardo, el milano, el cernícalo y, si se tiene suerte, del gran búho real, que puede llegar a tener una envergadura alar de casi dos metros, y cuya característica cola es bifurcada.
En los claros de la Reserva se pueden encontrar los gamos, que al anochecer salen del bosque, y a veces la liebre, o más frecuentemente sus rastros, como las huellas o los surcos excavados por sus incisivos en los troncos de los árboles pequeños, para comer la tierna corteza.
El jabalí encuentra su habitat ideal en el bosque más tupido, en donde se alimenta de bellotas, de bulbos, pero también de invertebrados, de pequeños réptiles y de huevos.
Los bosques más claros constituyen la morada del chotacabras, un curioso pájaro que nidifica y descanza de día agazapándose al suelo o en el lo alto de ramas y troncos, donde logra mimetizarse gracias a su plumaje marrón jaspeado.
En esta zona es llamado “schiaccione”.
En todo el territorio de la Reserva es además posible avistar zorros, tejones, puercoespines, comadrejas, garduñas, turones, martas, ardillas y fasanes.
El tupido bosque mediterráneo y el carrascal constituyen la vegetación predominante de la zona, con un sotobosque de hiedra, helechos, acebo y brusco.
Una peculiaridad de la Reserva son los afloramientos de serpentina, una roca de color verdoso, a veces con manchas o venas más oscuras, que fue utilizada para construir la catedral de Siena, y que se encuentra también en muchas iglesias rurales románicas de esta zona.